RED SOLIDARIA ARQUIDIOCESANA: AL SERVICIO DE LOS MÁS AFECTADOS POR LA PANDEMIA

Al cumplirse dos meses de iniciada la campaña “Nadie se salva solo”, la Iglesia en La Serena ha concretado ayuda para más de tres mil familias en las provincias Elqui y Limarí.

A la fecha, la región de Coquimbo ha superado los 4 mil casos confirmados acumulados de COVID-19 y cerca de 50 personas han fallecido a causa de la pandemia. A esto, hay que sumarle las numerosas familias que se han visto afectadas por la pandemia social, producto de la crisis económica que se ha agravado con el paso del tiempo, con antecedentes como la escasez hídrica, la desigualdad, catástrofes naturales, masivas manifestaciones de la población y ahora la emergencia sanitaria.

Sin duda, la actual situación afecta fuertemente a los sectores más vulnerables de la sociedad, ante quienes la Iglesia ha salido a su encuentro para entregar, con acciones concretas, cercanía espiritual y ayuda solidaria que permita paliar las dificultades que están enfrentando. Una de estas iniciativas, es la campaña arquidiocesana “Nadie se salva solo”, que desde hace dos meses reúne fondos monetarios y alimentos no perecibles para la entrega de Cajas Solidarias que han sido destinadas a 620 familias de la zona.

Una Iglesia de puertas abiertas

Durante esta crisis sanitaria, los templos en la Arquidiócesis de La Serena han mantenido sus puertas abiertas “para la oración de los fieles”, como indicaba el comunicado del 16 de marzo del 2020 “Indicaciones sobre Medidas Preventivas Covid-19”. Sin embargo, las celebraciones eucarísticas se han mantenido de carácter privado, sin presencia física de fieles, con la intención de no propagar el contagio de coronavirus.

No obstante, en la última actualización de medidas, publicada el 11 de mayo, se accedió a una presencia mínima de feligreses en las respectivas celebraciones, manteniendo la nueva forma de evangelización, transmitiendo santas Misas a través de los medios de comunicación disponibles y en redes sociales, herramienta en común de las diversas comunidades parroquiales que pertenecen a esta circunscripción eclesiástica.

“El templo es la morada de Dios, el lugar sagrado  donde  se celebran los misterios de la fe, especialmente la santa Eucaristía y los demás sacramentos. Los fieles encaminan frecuentemente sus pasos ante el altar del Señor para presentarle sus gozos y alegrías, sus penas y dolores, conscientes que siempre como hijos amados por Él están en sus manos. Apenas se hizo notoria la pandemia, en conocimiento de la dificultad para convocar a la celebración de la santa Misa y otros sacramentos en los templos, se utiliza los medios de comunicación social y redes sociales. De este modo se alcanza a las familias, quienes reunidos en sus hogares cual Iglesia doméstica, siguen las transmisiones desde la Catedral, templos parroquiales, capillas y oratorios”, destacó el Arzobispo René Rebolledo Salinas.

En este contexto, específicamente en los colegios católicos de la zona, se ha hecho el esfuerzo por garantizar material didáctico para los nuevos desafíos que han tenido que enfrentar estudiantes y profesores. Además, se creó la Comisión Cercanía y Escucha, que a través de la atención psico-espiritual vía telefónica, pretende generar un espacio que forme parte de la misión evangelizadora y solidaria de la Iglesia local. Destacar, igualmente, que en las comunidades eclesiales se han generado espacios de acompañamiento, escucha y oración, como también redes de apoyo y contención emocional, los que se suman a las mismas transmisiones de Misa y rezo comunitario virtual.

Ante esto, el Pastor Arquidiocesano agregó que “en la oración individual y comunitaria se ha tenido presente a los enfermos, particularmente aquellos por el COVID-19, a sus familiares y amigos, al personal sanitario y a las numerosas instituciones de servicio. Oración especial se ha elevado al Señor por los fallecidos, para que contemplen su rostro y los deudos encuentren en Él fortaleza y esperanza. La presencia física de los fieles en los templos se percibe irremplazable. No obstante, hay un sentimiento de gratitud a Dios, también a instituciones y personas, puesto que se ha podido afrontar el desafío y celebrar los misterios de la fe, alabando y bendiciendo el Nombre del Señor, un grupo reducido en los templos mismos y miles de personas conectadas en diversos horarios a las celebraciones. Aún es pronto para hacer una evaluación más acabada sobre la utilización masiva de los medios, para la transmisión de las celebraciones eucarísticas y sacramentos en este tiempo. Permanece el reto de evaluar post-pandemia esta experiencia”.

Consolidación de una cultura solidaria    

El curso de este año y la misma pandemia, han puesto a prueba la denominada cultura de la solidaridad, que con el paso de los años ha ido tomando fuerzas como una respuesta idónea a las crisis que enfrentamos como sociedad.

Al respecto, Patricio Alegre, Director Arquidiocesano de la Pastoral Social-Caritas de la Arquidiócesis de La Serena, destacó el compromiso que han manifestado las comunidades, indicando que “a nivel arquidiocesano debemos agradecer el esfuerzo de cada persona que nos ha cooperado en nuestra campaña, esta ha tomado fuerza gradualmente. En su mayoría quienes han sido benefactores son feligreses del templo Catedral y de otras zonas del país, es por esto que es importante seguir promocionando y fortaleciendo nuestra campaña”.

Lo anterior, se complementa con las numerosas iniciativas que de forma espontánea o planificada han surgido en las distintas comunidades, que a través de la entrega de alimentos no perecibles, principalmente, pero también de ropa, medicamentos, pañales, implementos ortopédicos, mascarillas, agua para sectores que no poseen de este recurso, dineros que complementen el pago de arriendos y chips con conectividad a internet, para estudiantes que no cuentan con los medios para participar en sus clases online, han colaborado con 2.600 familias.

“Nos hemos esforzado para que, con los recursos económicos recibidos, ayudemos a la mayor cantidad de personas que se han visto afectadas en este tiempo. A la fecha, con la entrega de Cajas Solidarias e iniciativas particulares de las comunidades, sumamos más de tres mil familias beneficiadas. Queremos continuar ayudando y por esto debemos seguir trabajando con mayor entusiasmo, en la promoción de nuestra campaña y llegar a aquellos lugares donde aún no hemos podido; como empresas locales, instituciones, entre otros. Redoblemos nuestros esfuerzos en las comunidades parroquiales, porque todos en conjunto podemos trabajar para tender una mano a aquellos que más lo necesitan”, enfatizó el también responsable de la Campaña Solidaria Nadie se salva solo.

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